El Automatismo es tu enemigo
Repite conmigo: “el automatismo es mi enemigo”.
Enseño psicología del deporte a jugadores de tenis. Cuando comencé por primera vez, trabajaba sobretodo con principiantes y jugadores de nivel medio. Tienen ciertos desafíos en los golpes que interfieren en su entrenamiento mental, pero ése es el reto de trabajar con principiantes, aunque a la vez es muy reconfortante. Después de varios años empecé a trabajar con jugadores de competición de más alto nivel, la mayoría de ellos juniors. Y descubrí varios nuevos retos trabajando con mejores jugadores.
Primero, es más difícil convencerles de que cambien algo en su juego porque han tenido algún nivel de éxito con él. Aprendí a tratar con esto, pero luego me encontré con un nuevo y más sutil enemigo: el AUTOMATISMO.
Repite conmigo: “el automatismo es mi enemigo”. Déjame decirte por qué.
Cuando comienzas a jugar por primera vez, debes adquirir un nivel de automatismo que podría llamarse memoria muscular, o una sensación de cómo es un buen golpe. Éste es un paso necesario en el proceso de aprendizaje. Un jugador que “siente” buenos golpes puede hacerlo muy bien, sin embargo, mientras te haces más automático físicamente, no puedes convertirte en un autómata mental.
¿Has visto alguna vez una sesión de ejercicios donde los niños golpean derechas cruzadas adelante y atrás mientras están hablando entre ellos? Han desarrollado el automatismo mental, y lo están desarrollando más en cada golpe sin pensar.
¿Por qué los entrenadores de tenis estimulan el “automatismo”? La verdad, es porque el “automatismo” es mejor que estar “nervioso y paralizado”. Sin embargo, el “automatismo” no es tan bueno como estar “enfocado y decidido”.
El tenis de alto nivel no puede jugarse en automático porque no hay dos tiros que sean exactamente iguales. Si te encuentras corriendo a por una pelota y estás pensando: “revés cruzado”, ese pensamiento describe un golpe genérico, y como tal, es un ejemplo de automatismo. Cada pelota que te llega requiere la creación de una respuesta exacta, tan exacta como la puedas imaginar.
Los jugadores automáticos tienen varios elementos identificativos en su juego:
• Juegan golpes, no tiros. Si le juegas una pelota corta con curva a un jugador automático, su reacción inicial es verla botar, dejarla subir y luego bajar hasta su punto de impacto favorito, puesto que esto es lo que hace automáticamente: produce un golpe estándar. El jugador enfocado ataca la pelota corta, seguro que la toca bien alta y la juega buscando un tiro ganador. Esto no es algo que tengan en la memoria, sólo lo han creado justo como crean cada golpe, uno nuevo cada vez.
• El jugador automático tiene problemas para cambiar las direcciones, el ritmo, el efecto o la trayectoria. Debido a que hace golpes sin pensar, es simplemente más fácil repetir justo lo que ha hecho. El automatismo es un acto de la memoria ya que qué sería más fácil que repetir lo que acaba de suceder. El jugador enfocado juega tiros enfocados únicos, uno detrás de otro, de tal manera que dirigir la pelota no requiere ninguna alteración en el enfoque. De hecho, para el jugador enfocado, el último tiro es historia y sólo el siguiente tiro está en su mente.
• Al jugador automático no le gustan las variaciones de su oponente, como los cambios de ritmo o de efecto. Incluso una pelota débil y mal tirada no es bien recibida porque, simplemente, no encaja en su repertorio de automatismos. ¿Has notado alguna vez, incluso entre los jugadores profesionales, que cometen errores con pelotas cortas o mal tiradas demasiado a menudo? Esto es porque han caído en automatismos y el tiro “inesperado” les confunde. El jugador enfocado, sin embargo, crea cada tiro individualmente, por lo que una alteración no es problema y una pelota débil o mal tirada la ve como una pelota madura para machacar.
Incluso un jugador enfocado puede caer a veces en automatismos durante un partido. La rutina del partido puede poner a un jugador en un mapa mental de “memoria”, en vez de un mapa mental creativo. Si un peloteo consiste en repetir golpes todos iguales, como tres o cuatro reveses cruzados seguidos, incluso un jugador enfocado puede caer en el automatismo. Entonces, cuando “decide” cambiar la dirección, tiene que salir del automatismo y volverse a enfocar. Esta transición no es fácil de hacer. Sin embargo, si decide qué hacer con cada revés, cuando cambie la dirección el estado mental no tiene que cambiar.
La respuesta para combatir el “automatismo” es crear cada tiro individualmente con plena determinación e intención. Si la pelota viene hacia ti y sólo estás pensando “pégala por ahí a algún sitio”, has caído en el automatismo. Estar enfocado significa saber exactamente lo que quieres hacer, haber creado el tiro exacto en tu mente, y tener la completa intención dirigida a que lo que estás “viendo” en tu mente es lo que se va a convertir en realidad.
“Por ahí a algún sitio” no lo conseguirá. “Revés cruzado” es demasiado vago. Cada tiro requiere una única decisión: “Cuál es el tiro exacto que quiero devolver”. Ésta es la atención enfocada.
Así que repite conmigo: “El automatismo es mi enemigo.” “El automatismo es mi enemigo.” “El automatismo es mi enemigo.”
Articulo extraido de iTusa-Tenis. http://www.itusatennis.com/
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